A la música nunca se le ha podido encorsetar ni coartar su libertad. Es libre por naturaleza y sólo las limitaciones creativas y de imaginación del ser humano, pone las barreras virtuales que nos impidirán disfrutarla de todo su explendor. Su esparcimiento y espansión no tiene límite, al igual que su mestizaje, por lo que cada vez es menos extraño encontrarnos con artistas europeos haciendo música negra, al igual que artistas que beben sin distinción influencias del jazz y del soul. De esta manera nos encontramos con Tuomo, el artista que os vamos a comentar, proveniente de una pais nórdico y desconocido en lo musical como es Finlandia. 
Su educación musical desde muy temprana edad ha forjado a este hombre convirtiéndolo en toda una rareza musical en este continente europeo. Sus clases de piano cuando tenía 7 años, su posterior ingreso en la Escuela Secundaria Superior de Música, el Conservatorio de Helsinki de pop y jazz, llegando a formar parte de la administración pública como ingeniero de sonido en el Teatro de la Academia de Finlandia. Su currículum se completa con contribuciones de producción, composición, teclista e incluso vocalista para bandas de R&B y jazz de su pais, consiguiendo numerosos premios internacionales dentro del ámbito jazz.
El lanzamiento en el año 2007 de su álbum debut My Thing, mostraba al mundo a un artista que evocaba sonidos y ritmos de Prince, Stevie Wonder o Curtis Mayfield. Ese sonido que en más de una ocasión os hemos acercado llamado blue eyed soul y que no es otro que la versión del sonido más negro hecho por blancos que aman y viven esa música que surge de lo más profundo de nuestro interior.
Tras esa sorpresa inicial de su primer disco, ahora nos presenta su segundo disco que lleva por título Reaches Out For You, inspirado en conversaciones con la gente y continuando con ese sonido sencillo y facilmente asimilable por una audiencia blanca. Canciones con un sonido que se acercan a registros de Prince en temas como "Cry To The Moon" o "Head Above The Water", otros más cercanos a sonidos e interpretaciones vocales de Jamiroquai en "Sweet With Me" u "Ordinary", más rock en "The Grant", otros sonidos e intrumentación demasiado dulcificados en "Fear of Love" e incluso influencia de los Beatles en "If it Doesn't Hurt You" o "Good Night". Todo esto llega -en mi opinión- a provocar una ligera sensación de insatisfacción y regusto a empalago musical. Una sucesión de temas que se dejan escuchar, pero que la mayoría de ellos no consiguen que salte la chispa y prendan en mi interior, al igual que tampoco calmar mis ansias y esperanzas surgidas de su anterior trabajo.
Aun así, sería injusto menospreciar a un artista que se atreve a mostrarse y ofrecernos sin pudor la música que lleva en su interior. Un obrero de la música, que creo necesita un poco más para dejar de ser esa promesa que sea capaz de acercar el soul europeo a la lejana estela del soul más auténtico.
Aunque repitieron colaboración un año después con Now We May Begin, éste no gozó del mismo favor del público.


Efectivamente, nacido en Carolina del Sur, la influencia de grandes mitos del momento como Al Green, Sam & Dave u Otis Redding fueron parte fundamental para que este hombre -que empezó cantando gospel con un grupo llamado "The five gospel singers"- encontrara su forma de dar rienda suelta a su energía interior a traves de un R&B cercano al Blues. Tras un peregrinaje por locales de baile y clubs underground, los circuitos rurales y festivales de blues consiguieron que la discográfica Polygram se fijara en él y expandiera su música, consiguiendo cierto éxito atrayendo público femenino a sus conciertos.

